SIEMPRE HAY UNA SALIDA

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A
SONREÍR

● ALIVE

Estamos vivos
gracias al amor.

Detrás de cada historia hay una persona que se encontró a sí misma. Les contaremos algunas, porque la esperanza merece ser contada.

● QUIÉNES SOMOS

Aquí, no eres un problema que resolver: eres una persona por redescubrir. En el Cenacolo, encontrarás una familia que te vuelve a poner en el centro, a través del trabajo con las manos, la fuerza de la amistad, el redescubrimiento de la fe y el valor de volver a empezar, un día a la vez.

CHICOS Y CHICAS

Después de resucitar a una vida nueva, hay quienes eligen volver a casa y llevar esperanza al mundo, y quienes eligen quedarse en la Comunidad para acoger a quienes llegan sin ella.

FAMILIAS

Las familias que eligen vivir en el Cenacolo son el signo visible de que el amor puede sanar todas las heridas y de que es posible volver a soñar junto a Dios.

CONSAGRADOS

Las personas consagradas son el signo de Dios que vive con sencillez en la vida cotidiana, haciéndose cercanas a las heridas de los hermanos, en quienes reconocen la carne de Jesús.

 AÑOS
0

sin rendirse con nadie

 SEGUNDOS
0

la duración de un abrazo que va más allá de lo superficial, reconcilia y te centra en el otro.

 AÑOS
0

en Bosnia y Herzegovina

El camino hacia ti mismo

Ningún atajo, ninguna promesa fácil. Solo tres etapas, tu propio ritmo y alguien que camina contigo hasta el final.

01
Acogida

Llegas tal como eres, con todo el peso que llevas dentro. Te acogemos, te escuchamos y, por fin, te damos tiempo para respirar. Sin juicios, te lo prometemos.

02
En camino

Madrugar y ponerse manos a la obra: trabajo, grupos, amistades verdaderas y ese esfuerzo que hace bien y que, día tras día, va poniendo orden por dentro a través de un camino de fe.

03
De vuelta al mundo

Hogar, trabajo, afectos, sueños. Te acompañamos más allá de la puerta, paso a paso, sin soltarte de la mano, precisamente cuando más importa.

PROVIDENCIA

Lo que traducido significa: «No vamos al supermercado a hacer la compra». La primera providencia son nuestras manos. El primer oficio que los jóvenes deben aprender es el de vivir. A través del trabajo, reconstruyen su voluntad y aprenden a asumir responsabilidades. Recuperan la confianza en sí mismos y descubren que son capaces de sacrificarse, de comprometerse y de perseverar. Descubren que lo que les enriquece no es tanto lo que hacen, sino cómo lo hacen.

EN EL MUNDO

Dar, compartir, dejar atrás la propia tierra se convierte en una alegría verdadera, una alegría misionera, que nace de entregarse gratuitamente por amor y de servir gratuitamente, compartiendo el amor que se ha recibido de Dios y de los hermanos. 

NUESTRO DÍA

Desde luego, no te aburres; la mayoría de las veces llega la noche sin darte cuenta, feliz de ya no estar solo, de sentarte a la mesa, de charlar con amigos y de descansar. 

"...desde luego no fue idea mía. Lo que está sucediendo, la historia que estamos viviendo, no podría haber surgido de las ideas o intuiciones de una mujer pobre como yo."

EL PRIMER
PASO?
ESCRÍBENOS

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